Noticias2 de febrero Lauryn Hill emociona en los Grammy con un tributo inolvidable a D’Angelo y Roberta Flack Los Premios Grammy 2026 dejaron uno de sus momentos más conmovedores con la aparición de Lauryn Hill, protagonista del segmento In Memoriam celebrado en el Crypto.com Arena de Los Ángeles. La artista rindió un homenaje cargado de emoción a dos figuras esenciales de la música afroamericana reciente: D’Angelo y Roberta Flack. Hill abrió su actuación recordando «Nothing Even Matters», la colaboración que grabó junto a D’Angelo para su histórico álbum The Miseducation of Lauryn Hill (1998). Antes de cantar, compartió con el público una reflexión que marcó el tono del momento: «Nunca tuvimos la oportunidad de interpretarla juntos sobre un escenario. Dedica tiempo a tus seres queridos mientras puedas». Acompañada por su banda, The Vanguard, dio paso a una interpretación sobria y profundamente sentida. El recuerdo de D’Angelo, pionero del neo-soul, planeó durante toda la actuación. El músico falleció en octubre, a los 51 años, tras una larga batalla contra el cáncer de páncreas, dejando una huella decisiva en el R&B contemporáneo. El tributo se amplió después para honrar la memoria de Roberta Flack, leyenda del R&B y el jazz, fallecida el pasado año a los 88 años tras convivir durante tres años con la ELA. Hill interpretó una emotiva versión de «Killing Me Softly With His Song», primero junto a Wyclef Jean y más tarde enlazando con la reinterpretación que popularizaron Fugees. A ese bloque se sumaron varias voces destacadas del R&B actual, reforzando el carácter coral y generacional del homenaje. La gala también reservó un espacio para recordar a Ozzy Osbourne, con una potente versión de «War Pigs» a cargo de Post Malone junto a Slash y Duff McKagan, miembros de Guns N’ Roses, y Chad Smith, batería de Red Hot Chili Peppers. Entre el público, Sharon Osbourne y sus hijos siguieron el tributo visiblemente emocionados. Más allá de los homenajes, los Grammy 2026 dejaron otras imágenes destacadas: actuaciones de alto impacto, discursos con carga política y una noche especialmente exitosa para Kendrick Lamar, el artista más premiado de la edición. También resonaron los mensajes de Bad Bunny y Billie Eilish, que aprovecharon el escenario para lanzar reivindicaciones sociales. Una gala marcada por la memoria, el legado y la emoción, en la que Lauryn Hill volvió a demostrar por qué su voz sigue siendo un símbolo cultural capaz de unir pasado y presente en un mismo escenario.
Fuente: kissfm.es |
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